En la última actualización del blog os contaba el viaje que teníamos por delante, desde Los Ángeles hasta Rhode Island, unos 4700 Km a recorrer en 10 días, en un Honda Accord.

Os cuento un poco por encima (como siempre) cómo se nos dió el trayecto.

La primera etapa la hicimos desde LA hasta un pueblo en Arizona llamado Kingston. Pasamos por la Reserva Natural de Mojave, un desierto que nos dejó bastante alucinados.

En el pueblo nos acogió una familia de lo más peculiar. Los padres profesores en dos institutos distintos del pueblo, votantes de Obama, artistas, escritores y muchas otras cosas. En su casa tienen montado un “Parque temático” con distintas esculturas y pinturas. Si alguna vez tenéis viajáis por esa zona y tenéis la oportunidad de visitar la casa, no tiene desperdicio, es muy interesante.

Pasamos una noche en Kingman y seguimos avanzando hacia el Este, haciendo parada en un pueblo llamado Grants, donde no teníamos a nadie que nos acogiera.

En esa zona de Nuevo México todavía quedan algunos indios, que mantienen el idioma más o menos. Nos sorprendió mucho una radio local en la que sólo hablaban en esa lengua. Fue una entrada muy bonita a Nuevo Mexico, con las enormes montañas rojizas, la música india, etc.. Pena que no nos pudimos entretener por la zona y aprender un poco cómo viven en las reservas indias.

La siguiente parada fue en Amarillo, Texas (de nuevo en Texas…). Allí llegamos un poco tarde y cansados de tanto conducir. Nos acogió Carl, un fisioterapeuta que nada más llegar me arregló un poco la espalda, agarrotada de estar todo el día en el coche. Nos llevó a cenar y pasamos un rato agradable con él.

De Amarillo fuimos al Parque Estatal del Cañón de Palo Duro, a darnos una vuelta rápida por allí. Fuimos muy temprano, eramos los únicos por allí. Nos gustó pero el día no acompañaba mucho, muy nublado y lluvioso. En fin, no hemos visto el Gran Cañón de Colorado pero hemos visto otro Cañón, algo es algo..

De ahí fuimos a Henryetta, Oklahoma, donde tampoco encontramos a nadie de couchsurfing que nos acogiera, y la siguiente parada la hicimos en West Menphis, Arkansas.

Nos sorprendieron muchos pequeños pueblos por el camino, bastante pobres y dejados. Hemos visto muchos contrastes en este país, es muy interesante.

De West Menphis fuimos a Nashville, Tenesee. En un pueblo de las afueras nos acogió Dee Dee, que vivía con sus dos enormes perros. Nos hizo una buena cena y nos contó muchas cosas sobre viajes y también sobre Country, y es que Nashville tiene mucha fama debido a ese tipo de música. Nos dimos una vuelta a la mañana siguiente por la ciudad. Dee Dee nos dijo que había conciertos a todas horas y mucha vidilla. No pudimos comprobarlo porque teníamos un poco de prisa, nos esperaban muchas horas de carretera ese día así que no pudimos ver mucho..

De Tenesee pasamos al estado de Virginia, pasamos noche en Whyteville. Creo que de todos los paisajes que hemos visto me quedo con los increíbles árboles de Virginia. Jamás he visto unos colores tan bonitos e intensos como los de esos árboles. Yo iba sufriendo por la carretera porque no podía parar a hacer fotos, y esa parte fue un poco paliza porque eran muchas horas diarias de coche, no nos podíamos meter por carreteras secundarias. Un día lo hicimos, nos metimos por una que además pasaba por un parque natural, y nos encontramos con esto:

Así que no pude hacer muchas fotos de esos árboles que tanto me gustaban..Pero bueno, lo pasamos bien atravesando esa montaña con la espesa niebla.

Después de Virginia nos dirigimos a Pensilvania. Paramos en un sitio llamado Harrisburg, donde nos acogió Rita, una mujer encantadora que a pesar de no ser de Couchsurfing (era amiga de un chico que sí lo era y que al no poder acogernos nos mandó a su casa) nos acogió y nos cuidó como si fuéramos de su familia. Con ella y su marido estuvimos hablando de un montón de cosas y nos quedamos con ganas de estar más días, pero no pudo ser, teníamos que continuar.

Y por fin la última etapa, de Harrisburg a Wakefield, Rhode Island. La primera parte fue muy bonita, el paisaje era precioso también en Pensilvania. Después tuvimos que atravesar toda la parte de Nueva York y ahí vino lo difícil. Cómo no, nos perdimos por la ciudad y dando vueltas empezamos a ver gente rara y nos dimos cuenta de que estábamos en el Bronx. Perdimos mucho tiempo, dinero (el coche aunque funcionaba de maravilla consumía un montón de gasolina) y paciencia, pero conseguimos llegar a Rhode Island.

En Wakefield nos acogió Brett, estudiante que vivía con otros amigos suyos estudiantes y músicos en una casa del siglo XIX que habían rehabilitado ellos mismos pagando a cambio un alquiler muy bajo. Con ellos pasamos un par de días muy bonitos. Disfrutamos de buenas conversaciones, muy buena música, buena comida, ¿qué más se puede pedir?

Ahora estamos buscando la manera de explorar un poquito esta zona, ya que no tenemos la prisa de tener que entregar ningún coche. Intentaremos ir hacia el norte, y ver un poco los estadosde Maine y Vermont, que ahora están preciosos también, creo que es la mejor época para estar por esta zona :) . Tal vez pasemos a Canadá…

Ya os seguiremos informando